Harry
Debo reconocer, con gran pesar, que no somos tan diferentes el uno del otro.
La guerra ha sido declarada, solo habrá un ganador y seré yo.
Desde mi partida, mi madre y mi vicepresidente dirigen mi empresa; gracias a mis numerosos contratos, nunca estoy presente. Y eso me conviene muy bien. Mi hermano querrá ponerme la mano encima, aunque será difícil para él hacerlo. Se creyó astuto en el pasado, ahora es mi turno. No pienso detenerme en tan buen camino.
Esa mujer que era mía y que lo sig