Lisa
Me acuesto a su lado
y naturalmente, mis ojos se cierran y el sueño me atrapa.
Despierto con suaves caricias.
- ¿Cómo estás? ¿Has descansado bien?
- Hum... sí, he descansado un poco. ¿Y tú, dónde estabas? Me desperté un momento y no estabas aquí.
- Estaba en los sillones, en mi computadora. Tenía trabajo pendiente.
Me acurruco más contra él,
- ¿Ya llegamos?
- No, puedes descansar un poco más, ¿quieres comer algo?
- Sí, quiero frutas.
- De acuerdo, haré la llamada, las tendrás en