Lisa
- Tienes razón. Sabina, toma la bandeja, voy a ayudarle a levantarse.
- No soy inválida tampoco.
Me levanto para ir a sentarme a la mesa junto a ellas. Comemos en silencio. No parece tan salvaje. Es un poco civilizado, de todos modos, y su casa es bonita también. Ha sido cortés con nosotras, se lo agradezco.
- Tienen razón, chicas, se estaba comportando demasiado. Afortunadamente, ha puesto agua en su vino. Voy a darme una ducha. Regreso en un rato.
- No, querida, hemos traído productos de