Lisa
- ¡Lamento tanto lo que hice a sus espaldas! No quiero volver a cometer los mismos errores.
- Entiendo, querida, te apoyaré, sin importar tu decisión.
- Gracias, hermana, ¿puedes venir temprano en la mañana?
- De acuerdo, estaremos allí. Voy a pedir un día libre, estaré allí.
- De acuerdo, buenas noches, hasta mañana.
- Duerme bien, querida.
Al final cuelgo. Me giro hacia Héctor, que nos escuchaba pacientemente.
- Es hora de dormir. Necesitas mucho descanso. Sabes que no podrás trabajar má