Héctor
Llega bastante rápido, se desviste y viene a hacerme una felación.
Pero no consigo ponerme duro, ella hace todo lo posible para que mi aparato se levante, pero nada funciona. Enojado, la abofeteo para que haga mejor su trabajo.
- Maldición, ¿ya no sabes hacer tu trabajo? ¿ Para qué te pago a fin de mes?
Le doy varias bofetadas, mis golpes la proyectan al suelo donde se queda tirada llorando.
Me vuelvo a poner los pantalones y le doy patadas.
- Se lo suplico, no es mi culpa, no me haga da