Después de pasar un par de días aterrada, finalmente llega el día en el que Rebecca tiene su cita con el doctor.
Era consciente de que podía comprar un test de embarazo para salir de dudas, pero necesitaba estar completamente convencida del resultado y esa seguridad, solo un médico podía ofrecérsela.
La pelirroja necesitaba saber si estaba embarazada nada más y nada menos que de Liam Edwards. Si alguien le hubiera dicho en el pasado que él podría ser el padre de su hijo, ella se hubiese reído