CAMERON
Y esa mañana, después de unas pocas palabras y mucho revuelo… ella solo se fue.
Cuando salió del apartamento, como se suponía que estábamos peleados y yo no debía acompañarla ni mostrarme amistoso, solo pude subir al techo y recostarme en la media pared, desde donde vi el auto partir y resoplé.
Mientras el vehículo, de seguro conducido por Donovan, se alejaba, sentí que todo se me removía por dentro, que subía y bajaba con un halo doloroso, y suspiré.
Tenía que convertirme en un homb