CAMERON
Mi madre no había querido decir nada desde que la detuvieron, pero tampoco pudo salir en libertad porque las pruebas en su contra eran, según su mismo abogado, bastante fuertes.
Tras unos días de digerir todo de lo que me enteré, y tratar de entenderlo, la policía me autorizó de ir a visitarla, así que Tom, Don, Mark y yo fuimos en un único auto hasta allá. Luego de setenta y dos horas, de los tres detenidos que más distinguía, solo Henry era libre en estos momentos, aunque tendría que