El sol comenzaba a ocultarse detrás de las nubes grises cuando Yasmany, Caroline y el Dr. Cortez salieron del refugio. El aire afuera era denso y pesado, como si la propia ciudad supiera que algo importante estaba a punto de suceder. Las calles de Houston estaban desiertas, pero había una calma inquietante en el ambiente. La tensión se sentía en cada esquina, en cada edificio derruido.
Los tres se movían en silencio, alertas, mientras se dirigían al punto de encuentro: una vieja fábrica en las