32 Peligro.
Ninguna de las dos mujeres pronuncio palabra alguna, por lo que los hombres optaron por tomar asiento frente a ellas, por un momento las hormonas ganaron la batalla y de los ojos color chocolate de Linda un par de lágrimas cayeron al ver al hombre que tanto amaba frente a ella después de tanto tiempo, mientras Rene detallaba a Deivid y notaba los cambios en él, estaba ojeroso, demacrado, pero aun así tan hermoso como ella lo recordaba.
Sin decir nada y solo mirándola Williams deslizo por la me