Mundo ficciónIniciar sesiónAriel
La noche arrastró consigo un frio inminente que caló hasta mis huesos y me obligó a despertar. Al principio, lo hice lento, dolía hacerlo. Sabía que iba a encontrarme con una perturbadora realidad que no quería volver a enfrentar.
Pero lo hice, y entonces, descubrí una cosa.
Ya no estaba en la furgoneta.
Había despertado en una pequeña habitación demasiado reducida como par







