Mundo de ficçãoIniciar sessãoMáximo
Arreglé todo con un par de llamadas en el camino y ya los paramédicos nos esperaban en el aparcamiento cuando irrumpimos el hospital. Ni bien Flavio había detenido el auto cuando salté fuera y traje a Ariel conmigo entre mis brazos.
Ella había estado inconsciente todo el trayecto y yo sentía que el corazón iba a estallarme por dentro.
Mi mujer y mi hijo, pensé mientras cruzábamos







