Mintiéndose

Unas horas antes

Sergio salió del camerino de Alexandra y se encontró con la mirada furiosa de Celia, había sido él quien la había contratado para Alexandra, pero era evidente para quien era la lealtad de la mujer. Denis su asistente se aceró,

- señor debemos salir por la puerta del fondo, hay muchos periodistas en la entrada principal.

Sergio no dijo nada, no podía olvidarse de la mirada de Alexandra y sentía la necesidad de regresar y conversar con ella, pero sabia que era una mala idea, ambos necesitaban tiempo. Siguió a su asistente en silencio y recordando cada segundo de las ultimas hora, ver a su padre siempre era terminar de mal humor. Si no fuera porque aún no tenia suficiente acciones en la empresa hace mucho que se habría librado de ese hombre, pero por el momento debía obedecer o perdería todo por lo que había trabajado. Esa noche desde que llego y vio al socio de su padre e hija sabia que algo iba a suceder; Dominic no era un hombre que, hacia nada sin ninguna razón, era obvio que algo tramaba. Al principio se molestó cuando comprendió la encerrona, pero después de hablar con su padre no tuvo otra opción, no solo por los beneficio, sino que su padre lo amenazó con darle todo a su hermano mayor Damián.

Sergio era hijo del segundo matrimonio de su padre, y aunque Dominic siempre había asegurado amar a su madre, la verdad era que se casó dos veces. Había engañado a ambas mujeres, Damián y su madre vivían en el extranjero y Dominic viajaba periódicamente por negocios. La madre de Damián le había entregado gran parte de su dinero, una herencia para que fundara su compañía, pero mientras más tenia más deseaba, por lo que sedujo a la madre de Sergio, una rica heredera para fortalecer su posición. No fue hasta que Sergio tenía siete años que se descubrió todo, Dominic tuvo que pagar una multa por bigamia y el segundo matrimonio fue cancelado, de esta manera Sergio paso a ser un hijo ilegítimo. Lo que Dominic no esperaba era que el abuelo de Sergio había puesto clausulas en todos los contratos protegiendo a su hija y futuros herederos donde decía que todo el dinero invertido y las ganancia les pertenecían a sus descendientes. La madre de Sergio nunca volvió a ser la misma y vivía recluida en una mansión.

En cuanto Sergio termino de estudiar se involucro en los negocios y pronto gracias a su inteligencia y perspicacia en los negocio ascendió. Debido a su padre no creía en las relaciones y el matrimonio por lo que había decidido que cuando se casara no seria por amor, si no por algo que lo beneficiara. Ahora por fin había conseguido un buen acuerdo matrimonial, en cambio no se sentía satisfecho, más bien sentía que estaba haciendo algo mal.

- Llévame al club Nebulosa – le ordeno a su asistente, necesitaba una copa.

No llevaba mucho tiempo en el club, cuando las puertas de su salón privado se abrieron y entraron dos hombres. Sergio suspiro profundo cuando los vio entrar al salón, quería estar solo para poder pensar, pero luego de la llegadas de sus amigos sabia que no iba a conseguir ningún tipo de tranquilidad.

- Ves te dije que estaría aquí – dijo sonriendo el de cabellos rubio, tenia facciones finas y delicadas y una belleza sensual casi afeminada. – es que lo conozco como si lo hubiera parido.

- Antoni, hoy no. – advirtió Sergio en tono serio.

- No nada, somos tus amigos, tus únicos amigos y merecemos saber que está sucediendo – exigió el llamado Antoni.

- Por una vez concuerdo con él – hablo el otro mientras tomaba asiento.

- Por favor, Sebastián, tu también no. Solo necesito estar solo.

- Esta bien, solo preguntaremos una cosa. ¿De verdad te vas a casar? – pregunto Antoni.

- Si

- ¿Y no es con Alex? – Sergio le lanzo una mirada asesina.

- Vale, no más preguntas. Solo agregare un último comentario al respecto. Eres un catabrón.

- El mayor – secundó Sebastián.

- No sé si estoy preparado para preguntar la razón debido a la que llegaron a esa conclusión.

- Sergio eres un hombre listo, creo que eres capaz de resolverlo solo. – dijo Sebastián mientras se servía un trago.

- Pero como nosotros somos tus amigos estamos aquí para ayudarte y no te la pondremos difícil. ¿En serio cómo fuiste capaz de hacerlo eso a Alex? Esa chica se muere por ti.

- Alex es solo una amiga, ustedes conocen bien nuestra relación.

- Porque la conocemos bien te estamos diciendo esto, Sergio ustedes llevan muchos años juntos es imposible no desarrollar sentimientos ¿o me vas a decir que después de tanto tiempo no sientes nada por Alex?

- Claro que tengo sentimientos, la quiero mucho, es una buena amiga y quiero lo mejor para ella – respondió Sergio satisfecho consigo mismo ante su respuesta.

- ¿Y no te das cuenta de que con esta decisión la puedes estar lastimando?

- Claro que no, son ideas suyas, Alex siempre a tenido clara nuestra relación, puede que ahora se sienta un poco mal debido a lo improvisto de la relación, pero estoy seguro de que después que pasen los tres meses que nos prometimos de lejanía todo volverá a ser como.

- Pero sin sexo – agregó Antoni.

- Si, solo seremos amigos.

- Y no te importara que ella rehaga su vida y conozca a alguien, tenga una relación.

- Me alegrare por ella si conoce a alguien que la merezca. – respondió de inmediato, pero de pronto un mal sabor se quedó acentuado en el fondo de su garganta.

- A mi no me parece alguien que tenga tan claro su relación como tu aseguras – dijo Antoni mostrándole un video que se acababa de hacer viral en internet.

En el video se podía ver a Alex bajando de un taxi ebria mientras escurría las ultimas gotas de una botella, caminaba inestable evidentemente ebria, con el maquillaje corrido y muestras haber llorado. Sergio sintió que se le apretaba el corazón, sabía que la había dejado mal, lo había visto en su mirada, pero se había mentido a si mismo diciendo que no era nada grabe y que solo estaba en shock, pero parecía que ya no podría seguir sosteniendo esa mentira.

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