87.
RAQUEL
El mensaje llega a media mañana.
Estoy sentada en la mesa de la cocina con una taza de té que ya se enfrió hace rato cuando el teléfono vibra entre mis manos. Mi corazón se acelera antes incluso de mirar la pantalla, como si ya supiera.
Michael.
Respiro hondo antes de abrirlo, como si necesitara prepararme para lo que voy a sentir.
El proceso ya empezó formalmente. No hay vuelta atrás. No voy a detenerme hasta que todo esté resuelto. Cuando estés lista para hablar, estaré donde me digas