Cap. 204: ¿Locura o manipulación?
El silencio de la mansión se rompió cuando la empleada empujó la puerta de la habitación de Charlotte, sosteniendo entre las manos una bandeja con el desayuno recién preparado. Al entrar, se detuvo en seco, confundida por la escena que se desarrollaba junto a la ventana.
Charlotte estaba de espaldas, sentada en la mecedora de madera, moviéndose con un ritmo lento y acompasado. Entre sus brazos, estrechaba contra su pecho un bulto amorfo hecho con sábanas y una de sus batas de seda, amarrado con