Cap. 199: ¿Desestimación?
Dominic caminó con sigilo por el pasillo de la casa de seguridad y empujó despacio la puerta de la habitación de huéspedes. Al entrar, encontró a Sarah terminando de abotonar la camisa limpia de Arthur, quien estaba sentado en el borde de la cama moviendo los pies con energía, recién cambiado para empezar la mañana.
Al ver aparecer a Dominic en el umbral, el rostro del pequeño se iluminó por completo.
—¡Papá Dom! —exclamó Arthur con entusiasmo, usando el tierno apodo con el que solía llamarlo,