Cap. 145: El desprecio de un hijo.
El día del cóctel de bienvenida llegó. André se había encargado de cada detalle de la organización, asegurándose de que todo fuera impecable, aludiendo que él estaba al tanto de lo que deseaba el vicepresidente del consorcio asiático. Había invitado más gente de la prevista, inversionistas, clientes, proveedores en fin. Al entrar al gran salón, a Dominic le resultó extraño ver una pantalla gigante presidiendo el lugar, pero supuso que se trataría de algún video corporativo de la empresa.
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