CAP. 237: EXTRA-9
Al detener el auto frente al edificio, Dimitric apagó el motor y se giró para mirarla, conservando esa sonrisa pausada que no había dejado de desarmarla durante toda la mañana. Danna desabrochó su cinturón de seguridad y, tras un instante de duda en el que apretó las manos sobre su regazo, tomó una respiración profunda.
—¿Quieres pasar? —preguntó, intentando que su voz sonara firme.
Dimitric arqueó una ceja, fijando en ella sus ojos grises con una intensidad que le hizo dar un vuelco al corazón