C78: La estocada final.
El estruendo de las hélices cortó el viento sobre el yate. Un haz de luz blanca y cegadora descendió desde el helicóptero de rescate, barriendo la cubierta y entrando por los ventanales de la cabina. El ruido era ensordecedor, impidiendo cualquier otra palabra entre Grace y Dominic. Los rescatistas bajaron mediante cables, asegurándolos con arneses para elevarlos uno a uno.
En el puerto, la noticia del rescate corrió como pólvora. Las autoridades notificaron de inmediato a las familias y a los