«¿Interesada? ¡Imbécil te devolví el dinero que me mandaste con tu abuela! ¡Cobarde!» dijo ella en su mente.
La reunión entre Dominic y Grace escaló su punto más alto, él la había llamado interesada, esperando que ella se defendiera, pero no fue así, ella no gritó, no se inmutó, lo que no sabía él es que sus palabras seguían ahondando la herida.
—Señor Pierce esta reunión es estrictamente de negocios, así que lo escucho. —Miró su elegante reloj digital—. Tiene cinco minutos.
Dominic apretó l