Mundo ficciónIniciar sesiónAnastasia.
Al escuchar esas palabras no puedo creerlo, miro a Julio y se está rascando la nuca y me desvía la mirada, cuando están lo suficientemente lejos encaro a Julio lo apunto con el dedo.
-Eres un maldito perro leproso traidor cómo se te ocurre meterte con esa víbora arrastrada.
-Anastasia no me culpes está borracho.
-Y que yo también me he puesto borracha pero nunca hecho alguna maldita estupidez, eres un imbécil.
-Tranquila Ana.
-No me digas Ana, An







