Darek Adams
El agua manchada por la sangre seca que cubría mi piel cae a mis pies, no hay más marcas que esas gotas carmín. Mi piel sin cicatrices por la penetración de la daga que utilizaron para darle fin a mi vida, el recuerdo del objeto punzante atravesando mi pecho y abdomen me hacen llevar mi mano hasta esas zonas en donde la piel se encuentra liza como si nada hubiese pasado.
Solo quedan los recuerdos de anoche en mi cabeza haciéndome sentir impotente, no logre cuidar de Litza, me odio y