Capítulo 52 – muñeca de cristal.
–¡Maldición! – Benjamin gritó y le dio un golpe a una de las paredes laterales del corredor de habitaciones, se veia tan frustrado y cansado que una de las empleadas que todavía deambulaba por ahí se detuvo a preguntarle como estaba, y aunque él aseguró que todo estaba en orden, la verdad era totalmente lo contrario.
Entre mas pasaba el tiempo más se le dificultaba estar apartado de ella, era una tortura tenerla allí y no poder tenerla de la forma en que la deseaba, sobre todo porque, cada vez