Kira Petrova
No puedo creer lo que acaba de ocurrir. El Adonis vino a felicitarme y se fue dejándome plantada como una tonta. Comienzo a mirar en diferentes direcciones para ver si lo visualizo por algún lado, pero no obtengo ningún resultado. En cambio, a la que veo es a Yelena venir en mi dirección.
—Kira, ¿pasó algo?
—No —niego con la cabeza.
—Nos dejaste caminando sola y cuando llegamos al camerino no te vimos detrás de nosotras.
—Es que me acaba de ocurrir algo muy extraño.
—¿Qué? No me di