Un secuestro oficial
No sé en qué momento perdí el conocimiento de nuevo, el todo es que me despierto y estoy sobre una cama muy dura, en un cuarto oscuro con apenas una abertura en la pared por donde entraba algo de luz, estoy atada con una cadena a la pared, mi cabeza me duele demasiado.
Trato de levantarme y comienzo a gritar, a pedir ayuda, pero por lo visto, es imposible, estaba segura de que nadie me iba ayudar. No sabía cuánto tiempo habia pasado desde el momento en que ese par de locos