Un duro golpe
Con todo el temor que me poseía y con unas ansias locas de gritarle en la cara a mi marido que ya sabía que estaba mintiendo respecto a su incapacidad, me aseguro primero de llamar a mi abogado e informarle lo que está pasando, él iniciaría un nuevo documento ´para que a mi marido no le corresponda nada de lo que es mío, ahora si se iba a quedare sin nada y muy posiblemente se iría a la cárcel por fraude.
Llego a mi casa, sabía que era el momento adecuado para hablar con él, pues