...
**Eduardo**
—Oye, por favor, deja de beber —insistió William una vez más.
—Déjame, si realmente eres mi amigo, permíteme tomar —respondí, llevando el vaso de licor a mis labios.
—¿No deberías estar contento por tu próxima boda? —inquirió, resignándose.
—Sabes muy bien por qué estoy comprometido con Megan.
—Pero es hermosa, tienes a una modelo como futura esposa, y estás aquí bebiendo como si esa fuera la raíz de todos tus problemas.
En realidad, la causa de todos mis problemas es precisament