14. Vestido Rojo
Mía permanece acostada con los ojos cerrados, esta tan cansada que lo único que desea es dormir por un par de horas más. Lo escucha salir del baño y se obliga a abrir los ojos.
—Buenos días —saluda dejando escapar un gran bostezo.
—Buenos días, recuerda que hoy es la gala, no podemos faltar, así que cuadra con Sofi y los de seguridad —le recuerda terminando de arreglarse.
Se incorpora nerviosa, esperaba que el fuera solo.
—¿Crees que sea prudente? Es decir, sé que han pasado dos semanas, pero D