Eso debería haber sido un alivio, pero solo sirvió para aterrorizarme más. Porque significaba que tal vez ya era demasiado tarde. Tal vez ella ya había hecho la mitad del trabajo y Avery y Melissa habían desaparecido, y todo era mi culpa.
O tal vez ella ya sabía lo que estábamos planeando, porque la bruja siempre parecía saberlo, y todo este asunto terminaría conmigo cortado en pedazos y cocinado en un estofado.
Tal vez eso era lo que me merecía.
A la medianoche, dejé ese pensamiento de la