—Sí —dije—. Creo que sería una buena oportunidad para que vean por qué tengo que quedarme aquí. Y para demostrarles que, a pesar de estar aquí, sigo trabajando diligentemente como directora ejecutiva. Puedo mostrarles mi espacio de trabajo, presentarles a mis nuevos socios comerciales y enseñarles aquello en lo que he estado trabajando tan duro para producir.
Otra pausa. Prácticamente podía escucharlos intercambiando miradas.
—Está bien —murmuró finalmente uno de ellos—. Iremos. Pero Avery,