Punto de vista de Avery
—¿Fiona? —Sebastian frunció el ceño—. No, yo no la agregué a la lista de invitados.
—Bueno, pues está aquí —apunté con la barbilla en su dirección. Sebastian siguió mi mirada y suspiró.
—¿Quieres que haga que la saquen? —preguntó.
Lo miré.
—¿Eso es posible?
—Bueno, sí, pero... si hago que la saquen, podría causar una escena. Y si llega a oídos de su padre, probablemente sea un dolor de cabeza para todos nosotros.
Observé a Fiona abrirse paso entre la multitud como