Punto de vista de Avery
La fiebre de Bjorn bajó en algún momento antes del amanecer, pero aun así él se veía terrible por la mañana.
Estaba despierto cuando fui a revisarlo antes de irme a trabajar, pero apenas. Tenía los ojos vidriosos, la piel pálida y las mejillas hundidas. Las ojeras alrededor de sus ojos me sobresaltaron en cuanto entré a su habitación.
—¿Cómo te sientes? —le pregunté.
Él solo me miró y tosió, lo cual fue toda la respuesta que necesité.
Presioné el dorso de mi mano con