En todo el camino, Katrina y Alejandro permanecieron en silencio, Katrina se siente nerviosa de alguna forma, aunque Alejandro solo la beso para ayudarla, no puede quitar tan fácilmente la imagen de ellos dos besándose, pero ella necesita mantenerse inalterable, así que puso toda su atención en la vista de la ventana, después de un buen tiempo en carretera llegaron a una elegante y lujosa residencia con un enorme jardín, el portón se abrió y el auto se estacionó.
Un hombre en un elegante traje