Desperté en una cama blanda con la sensación de que estaba anormalmente inmóvil. Y eso – sentirme esposada – me hizo despertar prácticamente sobresaltada.
Pero rápidamente recuerdos recientes invadieron mi mente.
Dominic me había atrapado.
Recordaba su sonrisa sádica, así como sabía que no tendría piedad.
Atada a una cama por las muñecas y completamente desnuda en el cuarto de BDSM, busqué cualquier indicio de su presencia. Y pronto, bajo la luz de la lámpara, lo vi sentado en un sillón mientra