No sabía por qué, pero odiaba a ese hombre como nunca había odiado a nadie antes. Y que mi madre me perdonara por estar siquiera considerando manchar su memoria al volverme una persona mala, pero lo mataría. Lo destruiría si intentara hacer algo contra mí o contra mi hijo. Lo mataría con mis propias manos.
— No me provoque, Fonsi. No se meta con alguien que tiene más poder que usted — susurré en tono suave y peligroso, sintiendo por primera vez en más de tres años un deseo ardiente recorrer mis