Narrado por Luisa
Me sentía entre el infierno y el cielo, con sensaciones conflictivas, como dolor y al mismo tiempo placer.
Sentía un ardor en mi intimidad, y mi cuerpo estaba un poco dolorido por los moretones que fueron causados por las manos de Dominic después de todo lo que él y yo habíamos hecho anoche. Pero también sentía una sensación muy rica en mis pies, como un masaje que me hacía ronronear casi como una gatita en puro contentamiento.
Espera, ¿masaje?
Abrí mis ojos, confundida, miran