Lizandra
Tiré el bolso sobre la cama con más fuerza de la necesaria y fui directamente al baño. Abrí el grifo del lavabo, me lavé la cara y me miré en el espejo. Tenía ojeras y no hacía falta ser adivino para darse cuenta de que también estoy extremadamente cansada.
He pasado los últimos días buscando trabajo, pero no conseguí nada. Intenté en tiendas, cafeterías y en cualquier lugar donde hubiera posibilidad de una vacante. Pero mi búsqueda no terminaba al llegar a casa. Después de tomar un ba