Xavier solicitó la audiencia privada a la mañana siguiente durante el desayuno a través de una nota formal entregada a las habitaciones de Katlya por su propio asistente, lo cual ya era en sí mismo una declaración.
Ella leyó la nota dos veces, la dobló por su pliegue original y le dijo a Lou que confirmara la reunión para media mañana en el salón de dibujo sur.
Lou la miró con la expresión que reservaba para las decisiones que le parecían alarmantes pero contra las que no discutiría en voz alta