Se separan con algo de mala gana porque adoran darse amor a cada momento, él se ha vuelto un adicto a los besos de su esposa mientras que ella a todas esas muestras de amor, porque le dicen que de alguna manera está regresando ese chico dulce al que dejó de ver de manera tan abrupta.
Se dedican a cenar y Daryl le dice todo lo que harán en París, como caminar por los lugares más tranquilos, visitar el Louvre o ir a la biblioteca nacional, también podrían ir a otra ciudad para sentir más la magia