Sara está muy molesta porque la miran débil, quiere demostrar que una mujer también se puede abrir camino donde sea, nada es exclusivo para hombres si se tiene la valentía y el coraje que le ha costado construir en sí misma. Lo ve que se burla de ella, mirándola como si no fuera nadie.
—Enséñame los papeles y te aseguro que yo misma te lo daré. —Sara tiene su pistola escondida en la espalda.
—No me jodas, mujer, dame la chica y me marcharé sin usar la violencia, solo porque me has caído bien.