Ella rompe parte de su atuendo, tiene un cuerpo apetitoso, es cuando ella me muestra sus cicatrices, mi corazón se contrae de la culpa, son poco visible, pero ahí están. Ella me mira con odio y coraje, me siento muy miserable, que lo único que puedo hacer es envolverla con mis brazos, por primera vez lloro de dolor, mis lágrimas caen en su hombro desnudo.
—Perdóname, preciosa, juro que ahora todo será diferente, te pido una oportunidad, no puedo vivir más tiempo sin ti. —le abrazo con más fuerz