**AARON**
Con un gesto violento, cargado de frustración, Sara rasgó su blusa de un tirón, dejando al descubierto sus hombros y pecho. Pero no fue su piel lo que me dejó sin aliento, sino las marcas plateadas que cruzaban su cuerpo, el mapa doloroso de mi crueldad.
Su mirada, llena de odio puro, me hizo sentir el ser más miserable. Sin orgullo ni control, di un paso y la abracé con desesperación, como si mi vida dependiera de ello. Por primera vez, lloré de dolor, dejando que mis lágrimas humede