Haidar permaneció en silencio frente a Jamal, sin tener una respuesta clara que darle. Las palabras de su amigo se quedaron atascadas en su mente, pero no lograba encontrar sentido a lo que sentía, ni mucho menos a lo que debía hacer. Finalmente, después de un largo momento de reflexión, levantó la mirada y habló
—No estoy seguro de qué hacer, Jamal. —Soltó un suspiro sonoro, como si cargar con esas palabras le costara más de lo que esperaba—. Esta venganza… ya no tiene sentido, pero tampoco sé