—¿A dónde, señorita? —averiguó el conductor, mirándola por el retrovisor.
Brenda se tomó un momento para pensar. No tenía un destino claro en mente, pero cualquier lugar sería mejor que estar bajo la custodia de Haidar y su "protector personal". Finalmente, dictó la primera dirección que pasó por su cabeza, un parque que había visitado alguna vez.
—Lléveme al parque central, por favor.
El taxi arrancó y Brenda dejó escapar un suspiro de alivio al ver cómo la figura de Tyler se alejaba en el esp