Capítulo 45. Zanahoria.
Juliette Moreau
Me encierro en el baño lo más rápido que puedo y apoyo las manos en el lavabo. Mi pecho sube y baja agitado, pero estoy segura que no es por el sexo que acabamos de tener, aunque quisiera poder decir que sí. El espejo me devuelve una versión de mí que no termino de reconocer del todo, con el cabello algo revuelto, los labios rojos e hinchados, los ojos brillantes y la piel sintiéndose demasiado sensible.
—Cálmate de una puta vez —exijo a mi reflejo, con los dientes apretados—. Es Aston Myers. Solo Aston Myers.
Un Aston que no encaja en lo que sé de él, en lo que he estado esperando todo este tiempo. Y que me descoloca, a pesar de que apreciaría decir lo contrario.
Me meto a la ducha y me lavo con cuidado. Lo hago de forma mecánica mientras el agua caliente cae sobre mí e intento ordenar la maraña de pensamientos que me aturden.
Esa actitud suya no es normal. Es más que la sonrisa inesperada, ese gesto nuevo y hermoso, empieza desde que lo vi cocinar para los dos.
«Aunq