Capítulo 136. Pequeño paraíso (parte 2)
Aston Myers
El sonido constante de las olas acompaña mis pensamientos mientras permanezco apoyado sobre la baranda de la terraza. La brisa trae consigo ese olor inconfundible a sal y a madera húmeda que solo existe junto al mar, y por primera vez en mucho tiempo no tengo un teléfono sonando, una reunión pendiente o una docena de personas esperando una decisión mía.
Solo estamos ella y yo.
Levanto la vista hacia el cielo. Conserva ese azul intenso que parece no terminar nunca, aunque el sol