Días después, por fin había llegado el esperado día de la ecografía.
El consultorio tenía una luz tenue y relajante, pero el zumbido del ultrasonido ponía a Chloe ligeramente nerviosa.
Recostada en la camilla, sintió el gel frío sobre su vientre.
A su izquierda, Ethan sostenía su mano con firmeza. A