Amber caminaba con paso apresurado por el callejón trasero que colindaba con el Emporio Beaumont. Se sentía humillada, con las palabras de Julian todavía quemándole los oídos como si fueran ácido hirviente.
"Psicópata", "asco", "monstruo".
Esas palabras se repetían en su mente en un bucle infinito m