Cap. 58: Mamá, ¿qué hiciste?
El sonido de los tacones de Renata resonaba suavemente en el pasillo alfombrado mientras se dirigía a la habitación de Doménico. Había pasado gran parte de la noche intentando procesar los eventos del restaurante y las palabras de Doménico. Aunque su ira inicial aún estaba presente, también sabía que había una amistad que rescatar… si él estaba dispuesto a hacerlo.
Tocó la puerta con un golpe firme pero contenido. Pasaron unos segundos antes de que Doménico abriera. Su cabello estaba desordenad