Cap. 107: Loca de atar.
La prisión estaba en su habitual monotonía, con el eco de pasos y murmullos de las reclusas. Vittoria, con un delantal descolorido, fregaba el suelo de la sala común, su elegancia ahora un recuerdo lejano. Mientras movía el balde de agua, su mirada se posó en un periódico arrugado tirado junto a una mesa.
El titular captó su atención de inmediato. "¿Ángelo Bellucci, víctima de un trágico asesinato?"
Vittoria se quedó inmóvil. La frase parecía bailar frente a sus ojos, pero su mente se negaba a