Cap. 106: El amor no sigue la lógica.
Renata sintió cómo la ansiedad la invadía. Cortó la llamada, se vistió a toda prisa y bajó las escaleras.
—Dígale al chofer que me lleve al hospital inmediatamente —ordenó a Gertrudis mientras se colocaba una chaqueta.
Cuando llegó al hospital, salió del auto antes de que este se detuviera por completo y corrió hacia la entrada. En la sala de espera, vio a Marisol sentada con una expresión de enojo que parecía contener algo más: frustración, quizá resentimiento. Renata cruzó la sala, pero Maris